Con una
potente cámara digital y un haz de rayos láser
(de 0,3 a 2,5 sg. por vista) se realizan varios barridos,
en alta resolución (precisión de 20 micras)
y en diversas vistas, hasta obtener toda la información
sobre la topología del objeto. Esta información
es memorizada para su posterior tratamiento informático.
Esta fase es de crucial importancia ya que el método
empleado implica la ausencia de contacto físico, además
de rapidez y precisión, lo que permite digitalizar
cualquier objeto por delicado que sea y con cualquier textura
superficial. |